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EL_universo_DE_alexia

Día 3: Union Square - Alcatraz - Golden Gate Park

San Francisco es, cada día lo tengo más claro, una de esas ciudades que te va atrapando poco a poco. Cada minuto que pasas en ella hace que no solamente te acostumbres a sus calles y sus gentes, sino que acabas por formar parte de ello.

Con el jet lag afectándome sin piedad me levanté a las 6am (igual que hoy), y no pude volver a conciliar el sueño. La jornada se presentaba excitante, y con un nombre propio que destacaba sobre todos los demas: Alcatraz.

Salimos bien pronto del hotel y con mucha decisión, ya conocíamos la ruta. Tras realizar los pertinentes transbordos, y siempre con ayuda para encontrar las paradas, llegamos a nuestro destino.

Antes de continuar me gustaria comentar 3 peculiaridades de esta ciudad:

1) Tiene un sistema de transporte público extenso, pero poco claro y descoordinado. Te bajas en una parada y buscas enfrente el sentido contrario, y no está ahí, está un par de manzanas más abajo o por detrás... Hay muchas paradas pintadas en un poste de la luz, y en ocasiones complicadas de encontrar. Las líneas se desvían poco, con lo cual los transbordos están a la orden del día. Y los chóferes son muy desagradables, no dudan en omitir saludos y respuestas a preguntas, muy antipáticos. Y en algunas zonas (pocas), puedes llegar a esperar 30 minutos por un autobús. Después os cuento una anécdota que me ocurrió.

2) Lo segundo que quiero destacar es la gran cantidad de indigentes por m2 que hay en la ciudad, es realmente duro. Y desviándote un par de calles de una zona céntrica (como podría ser Union Square), encuentras verdaderos barrios gueto de indigentes). Es muy triste.

3) En SF todo el mundo está predispuesto a ayudar, es una ciudad generosa con el tutista. No sé si es por la mezcla de culturas, o por el hecho de ser una ciudad liberal y que reconoce los derechos humanos, pero en varias ocasiones gente se ha acercado a nosotros para guiarnos. Y eso para un español es algo inusual, casi roza lo excepcional.

Bueno, prosigo con el día. Tras dirigirnos a fisherman's wharf a comprar las entradas para alcatraz, teníamos varias horas antes de partir y decidimos acercarnos a Union Square. Esta plaza es el centro neurálgico de SF, el punto de encuentro y de zona comercial más chic. Lo que equivaldría a estar en la plaza cataluña de Barcelona. Por el camino pasamos por el barrio chino, con sus miles de fruterías. De aspecto sucio y superpoblado, pero sin duda, pintoresco.

El jolgorio es impresionante, decenas de transportes turísticos, miles de personas, edificios enormes... Y 4 corazones de colores diferentes, uno por esquina, para inmortalizar el momento.

Salimos de Union Square en direccion Market Street, vemos dos chicos negris danzando como nadie de raza blancs sería capaz de hacer. Nos encontramos con un atropello con su correspondiente camión de bomberos que parece de juguete... Un hombre en silla de ruedas que es lo más parecido a un espectro que jamás he visto... A la hora de regresar tuve un pequeño altercado con un grupo de "mini chinas asesinas". Se querian colar en el bus y les cerramos. Pues se empezaron a colar empujándome, literalmente. Hasta que cuando pasó la cuarta mini china asesina puse el brazo para bloquearle el paso y me lo apartó de mala manera. Le dije que estaba loca peto se hizo eso, la loca. Por cierto que le sale muy bien. Mi único contacto aquí con la sociedad china ha sido desagradable. Los he visto empujar, gritar, no devolver un saludo, escupir... En fin, que no me váis a ver por China ;-)

Llegados nuevamente a Fisherman's Wharf fuimos a comer a otro restaurante pseudo italiano, el Ciopinno. Comida decente, aunque tan lejos de Italia como la propia distancia geográfica... El camarero un culé latinoamericano muy simpático (aprovecho para decir que hemos visto muchas camisetas del barça y ninguna del madrid, y esos que este último anda de gira por California). La coca cola te la rellenan las veces que quieras. Lo más impresionante es que en la cuenta te calculan el 15 o 20% de lo consumido para que sepas cuanto tienes que dejar, eso sí, si estás de acuerdo (ironía). Es decir, si te gastas 100 dólares en la comida, tienes que dejar sí o sí 20 más de propina, un verdadero disparate.

Tras el tiempo perdido en la apple store, lugar en el que aprovechamos para acercarnos a los nuestros, tuvimos que correr para llegar a tiempo al muelle 33: Alcatraz nos esperaba.

Añado ya que es una de las mejores cosas que podéis hacer en SF, absolutamente imprescindible. Cualquier persona con algo de sensibilidad vuelve de Alcatraz sorprendido y con el corazón en un puño. Ya en el ferry, observando la bahíay a lo lejos la solitaria roca, te permite hacerte una odeade lo que se podía llegar a sentir allí. Pero a medida que se acerca el barco y que te alejas de la bahía, el sentimiento va "in crescendo". Desembarcar allí y ver la frialdad de los muros, te hace creer que se puede sentir al saber que no volverás a gozar de la libertad. En Alcatraz eres preso en medio de la naturaleza.

Las gaviotas sobrevuelan y anidan en la isla ajenas al dolor y sufrimiento que allí tuvo lugar. Y por si todo esto no fuese suficiente, te regalan una audioguía en la que los guardias y presos te explican en 1a persona lo que allí se vivió. Te hacen sentir el horror, e incluso en algunos momentos tú eres un preso más.

Celdas frías y pequeñas, zonas de aislamiento destinados a mitos como Al Scarface Capone, un patio de recreo roído por los añosy una enorme sensación de desamparo frente a las vistas de la bahía, una de las vistas panorámicas más bellas que he observado jamás.

Cada rincón te impresiona más, y no encontraré las palabras suficientes para definir esta visita. Antes de regresar tuvimos una larga e interesante charla con un ranger que guardaba la zona, idéntico a Morgan Freeman. Hablamos de Usa, de historia, de la influencia hispana en los Estados Unidos, de comida china e india e incluso de fútbol. Volver de Alcatraz fue una experiencia gratificante, algo con lo que muchos soñaron tiempo atrás.

Con algo de tiempo antes de volver al hotel decidimos visitar el golden gate park, es el parque más grande del mundo y me atrevo a decir que el más bello. Enormes jardines, bosque, flores de mil colores y gente practicando todo tipo de deportes. Debido a lo que tardamos en llegar (gracias a la maravillosa red de autobuses), y a que eran las últimas horas del día y el frío apremiaba (en SF hace frío todo el año), decidimos volver y aplazar la visita para el día siguiente.

Antes de llegar al hotel encontramos un calle llena de restaurantes italianos, justo al lado del burguer king rodeado de japoneses. Es lo que tiene ser guiri. La pizza no nataba, pero hacen unos bocatas de ternera con queso que tienen una pinta tremenda. !Esta noche os lo cuento!

1 comentario

Eva -

Preciosa crónica del día. I wish I were there!! Lo que comentas sobre el transporte entiendo que es casi natural y lógico teniendo en cuenta que la ciudad está construída sobre una falla y terreno poco sólido, eso tiene que producir mala leche, jejeje... Totalmente de acuerdo sobre tu punto de vista sobre la cultura china, idéntica e inmutable en cualquier lugar del mundo.

En US la propina (tip) es casi obligatoria, solamente no la das en caso de que te hayan atendido mal. Lo mínimo es un 15% y si has quedado contento, un 20%. Surprising! Pero por lo menos te rellenan la bebida, jejeje

Los polos opuestos y extremos que estás hallando juraría que se dan en todo el país. La simpatía y amabilidad con la que los neoyorquinos se acercaban a David y a mí para ayudarnos y guiarnos en medio de la urbe más impresionante del mundo nos resultó muy curiosa. Creo que en Europa tenemos demasiados complejos, rencillas, individualismo y pocas ganas de ayudar. La indigencia es el mayor problema de los US. El otro día oía cifras espeluznantes de gente que está comiendo gracias a las ayudas del estado... Lo vi en NY, en Boston, en Washington (algo menos) y en Miami.


Precioso el relato sobre la visita a Alcatraz. Te sugería que tal vez podías adornar los posts con fotos.

Muchas gracias por compartir el viaje. Estoy deseando teneros de vuelta y que me contéis con detalle todas las experiencias vividas en ese país tan loco y curioso que tanto me atrae. Pero de este modo, no dejarás detalles en el tintero.

Os quiero.